lunes, 16 de julio de 2012

Extinta


En el metro del DF, en promedio se registra un suicidio cada 15 días. Una unidad especial se encarga de recuperar el cuerpo o incluso termina con la agonía del arrollado si no hay posibilidad de que sobreviva. La operación dura 15 minutos pero siempre queda una marca: una mancha del extintor que usan para blanquear la escena.
Esta marca se vuelve una especie de señal, una cruz simbólica que nos remite a esa muerte blanca. Un recordatorio oculto que convierte al lugar en un espacio místico donde se convive con la vida y la muerte.
La serie de 50 fotografías registra cada una de estas lápidas con el nombre de la estación en que fueron tomadas.

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