miércoles, 6 de marzo de 2013

Más música, menos armas

En la estación Ermita de la nueva línea del metro del D.F. hay una serie de paneles con fotos de los logros del gobierno local,  un lado esta completamente enfocado a la seguridad pública y a sus fuerzas especiales.

En un momento en que vemos violencia por todas partes, creo que es bueno meter algo de música y diversión al entorno y dejarse llevar por el juego.

¡Hey, un saxofón soprano!

Antes
La mesa de trabajo
Hecho a mano :)


domingo, 30 de septiembre de 2012

La primera prueba

Esta es mi primer intento de un poster.
Esta hecho con recortes de periódico a color sobre papel bond.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Nueva identidad

Hace ya un buen tiempo empecé este espacio y desde ese entonces no había cambiado el diseño del blog. Tal vez nunca encontré una forma de condensar lo que es esta bitácora para mi; una ventana llena de egolatría, enredos y absurdos que integran mi trabajo personal.

Después de cuatro años esta maraña empieza a tomar forma, forma de nube; ese objeto maravilloso que puede ser lo que uno quiera y siempre esta en movimiento.

Y para celebrar este descubrimiento hice una ilustración asistida por la técnica del dibujo automático, faltaba más.




Angonalgía, F y Torticoligénico.


Angonalgía

(del griego αγκώνα, codo y ἄλγος, dolor)  Es una enfermedad severa que se caracteriza por el afán excesivo de riquezas. En países tropicales se le llama simplemente dolor de codo por ser éste la parte del cuerpo donde, según la creencia popular, se encuentra la conexión errada de lo material con la felicidad.
Los síntomas invisibles pueden ser, aunque no limitarse, hidropesía; rostro pálido y amoratado; avejentamiento; y ser citado por textos bíblicos y curas en parroquias de pueblito.
Mira aquel hombre, pobre, padece de angonalgía.

F.

Contrario a lo que la mayoría de la gente piensa, la ‘F’ es la letra más sexual de todo el alfabeto, desbancando una vez más la equis ‘X’.
Inmediatamente corroboramos que la ‘F’ encabeza el follar, fornicar, fajar, to fuck, fapear, fantasear, facial, falo, y por supuesto la felación. 
Finalmente, basta con mirar la forma en que la ‘F’ fácilmente se liga a su vecino más cercano, para encontrar que siempre es partícipe de la fiesta y los favores fervientes.

Torticoligénico.

Dícese de aquella persona que, debido a su apariencia física (generalmente atractiva), causa al incauto un giro repentino de la cabeza y por consiguiente el dolor de la tortícolis.
Cuidado, aquella mujer es toritcoligénica; todavía me duele el cuello por voltearla a ver.

viernes, 24 de agosto de 2012

Asientos Reversados [fotos]

Está acción ya tiene rato pero hasta ahora me di el tiempo de publicar las fotillos.














martes, 24 de julio de 2012

Harto hoy


La obra consta de diferentes piezas hechas de calcetín y relleno para almohada, que intentan rememorar los viejos juguetes de peluche hechos a mano pero transformando el concepto en un recuerdo corrompido.




Lo que busco construir con este ejercicio plástico es la configuración de entidades duales, contradictorias que remontan a lo suave y blanco pero al mismo tiempo a lo violento y perverso. El bricolaje es uno de los recursos que dan a las piezas ese juego de contrasentido, en donde lo plástico abunda con lo textil. Otro es el juego de texturas que refieren de lo algodonado a lo liso y crudo, de lo banal a lo real de esta vida. La interiorizidad que brinda el calcetín se conjura con lo fome del objeto ordinario: una roca, una pinza para ropa, tubos. Y esta es la principal burla al objeto llamado art toy donde juguetes construidos con pequeños tirajes son vendidos como objetos de colección destruyendo una vez más el concepto de objeto de arte único. Por eso mis “art toys” están hechos de calcetines usados, piezas encontradas en la calle, pero que los hace únicos al ser construidos completamente a mano, aborreciendo una vez más el proceso maquinal y dándole un extra de perversión y contenido crítico, donde los designer toys solo buscan ser “bonitos” para ser consumidos como decoraciones del escritorio.

lunes, 16 de julio de 2012

Extinta


En el metro del DF, en promedio se registra un suicidio cada 15 días. Una unidad especial se encarga de recuperar el cuerpo o incluso termina con la agonía del arrollado si no hay posibilidad de que sobreviva. La operación dura 15 minutos pero siempre queda una marca: una mancha del extintor que usan para blanquear la escena.
Esta marca se vuelve una especie de señal, una cruz simbólica que nos remite a esa muerte blanca. Un recordatorio oculto que convierte al lugar en un espacio místico donde se convive con la vida y la muerte.
La serie de 50 fotografías registra cada una de estas lápidas con el nombre de la estación en que fueron tomadas.