sábado, 22 de septiembre de 2012

Nueva identidad

Hace ya un buen tiempo empecé este espacio y desde ese entonces no había cambiado el diseño del blog. Tal vez nunca encontré una forma de condensar lo que es esta bitácora para mi; una ventana llena de egolatría, enredos y absurdos que integran mi trabajo personal.

Después de cuatro años esta maraña empieza a tomar forma, forma de nube; ese objeto maravilloso que puede ser lo que uno quiera y siempre esta en movimiento.

Y para celebrar este descubrimiento hice una ilustración asistida por la técnica del dibujo automático, faltaba más.




Angonalgía, F y Torticoligénico.


Angonalgía

(del griego αγκώνα, codo y ἄλγος, dolor)  Es una enfermedad severa que se caracteriza por el afán excesivo de riquezas. En países tropicales se le llama simplemente dolor de codo por ser éste la parte del cuerpo donde, según la creencia popular, se encuentra la conexión errada de lo material con la felicidad.
Los síntomas invisibles pueden ser, aunque no limitarse, hidropesía; rostro pálido y amoratado; avejentamiento; y ser citado por textos bíblicos y curas en parroquias de pueblito.
Mira aquel hombre, pobre, padece de angonalgía.

F.

Contrario a lo que la mayoría de la gente piensa, la ‘F’ es la letra más sexual de todo el alfabeto, desbancando una vez más la equis ‘X’.
Inmediatamente corroboramos que la ‘F’ encabeza el follar, fornicar, fajar, to fuck, fapear, fantasear, facial, falo, y por supuesto la felación. 
Finalmente, basta con mirar la forma en que la ‘F’ fácilmente se liga a su vecino más cercano, para encontrar que siempre es partícipe de la fiesta y los favores fervientes.

Torticoligénico.

Dícese de aquella persona que, debido a su apariencia física (generalmente atractiva), causa al incauto un giro repentino de la cabeza y por consiguiente el dolor de la tortícolis.
Cuidado, aquella mujer es toritcoligénica; todavía me duele el cuello por voltearla a ver.

viernes, 24 de agosto de 2012

Asientos Reversados [fotos]

Está acción ya tiene rato pero hasta ahora me di el tiempo de publicar las fotillos.














martes, 24 de julio de 2012

Harto hoy


La obra consta de diferentes piezas hechas de calcetín y relleno para almohada, que intentan rememorar los viejos juguetes de peluche hechos a mano pero transformando el concepto en un recuerdo corrompido.




Lo que busco construir con este ejercicio plástico es la configuración de entidades duales, contradictorias que remontan a lo suave y blanco pero al mismo tiempo a lo violento y perverso. El bricolaje es uno de los recursos que dan a las piezas ese juego de contrasentido, en donde lo plástico abunda con lo textil. Otro es el juego de texturas que refieren de lo algodonado a lo liso y crudo, de lo banal a lo real de esta vida. La interiorizidad que brinda el calcetín se conjura con lo fome del objeto ordinario: una roca, una pinza para ropa, tubos. Y esta es la principal burla al objeto llamado art toy donde juguetes construidos con pequeños tirajes son vendidos como objetos de colección destruyendo una vez más el concepto de objeto de arte único. Por eso mis “art toys” están hechos de calcetines usados, piezas encontradas en la calle, pero que los hace únicos al ser construidos completamente a mano, aborreciendo una vez más el proceso maquinal y dándole un extra de perversión y contenido crítico, donde los designer toys solo buscan ser “bonitos” para ser consumidos como decoraciones del escritorio.

lunes, 16 de julio de 2012

Extinta


En el metro del DF, en promedio se registra un suicidio cada 15 días. Una unidad especial se encarga de recuperar el cuerpo o incluso termina con la agonía del arrollado si no hay posibilidad de que sobreviva. La operación dura 15 minutos pero siempre queda una marca: una mancha del extintor que usan para blanquear la escena.
Esta marca se vuelve una especie de señal, una cruz simbólica que nos remite a esa muerte blanca. Un recordatorio oculto que convierte al lugar en un espacio místico donde se convive con la vida y la muerte.
La serie de 50 fotografías registra cada una de estas lápidas con el nombre de la estación en que fueron tomadas.

viernes, 29 de junio de 2012

Peña Nieto no es un pendejo


Esta no es una apología del señor Peña, no. Hay muchas otras cosas que criticar de él y de su partido. Esto es una invitación a que se critique en un plano político-económico que pocas veces se toma en cuenta para atacarlo.

Peña Nieto no es un pendejo, ni Andrés Manuel un peligro. Sin darnos cuenta hemos caído en lo que tanto criticábamos a los medios de comunicación. Vivimos desinformados y nos vamos por lo primero que encontramos. Las señoras que votarán por Peña son engañadas en la televisión y nosotros en las redes sociales.
Enrique no es estúpido, a él se le ocurrió esa frase “te lo firmo y te lo cumplo” que tanto le ayudó en su campaña del Edo de México.
Intelectuales, estudiantes y anexos hemos formado ese imaginario colectivo donde el candidato del PRI se ha convertido en el equivalente a la Ninel Conde de la política que, dicho sea de paso, sospecho que tampoco es tonta sino que tiene un problema serio de dislexia.
¿Cuántos libros se han leído en lo que va del año? ¿Cuántos autores conocen? ¿Se saben el himno nacional completo? ¿Pueden ubicar la capital de su país en un mapa? Angela Merkel no pudo con esto último.
El proyecto del Revolucionario Institucional, que se viste de social demócrata, tira para lo neoliberal y es ahí donde debemos preguntarnos si queremos ser la mano de obra barata que compita con países de Asia; si queremos escuelas que conviertan al alumnado en perfectas máquinas que nunca se quejan y aceptan las miserias que le dan las empresas; y si queremos que el estado se vaya disolviendo para convertirse en sólo un pequeño administrador del libre mercado.
Es curioso que algunos que defienden a López Obrador se enojen cuando se le compara con Hugo Chávez porque les han vendido la idea que el presidente de Venezuela es un dictador y un peligro para todos. Otra vez cayeron en la trampa.


lunes, 4 de junio de 2012

Transplante


La pieza consiste en un ejercicio de recuperación del espacio. Por medio de la técnica del decollage se pretende extraer, tal como Miguel Ángel alguna vez dijo, la figura escondida que hay en la piedra, o este caso en el papel; y recolocarla en otro lugar a manera de expansión de la misma naturaleza procesada que recupera su original forma aunque sea artificial.
Las imágenes resultantes entran en un juego de ilusión, de figura fondo donde, si no se pone atención, se puede perder donde inicia algo y termina otro.
Dicen que si se cuentan los anillos de un árbol se puede saber su edad, así mismo este árbol recuperado contiene capas y capas de viejos recuerdos que son olvidados hasta que una excavación los va liberando a los ojos del buen observador que debe hacer una labor casi arqueológica para descubrir el pasado enigmático.